¿podemos seguir considerando a «los creadores de lo inmaterial», solo como indirectamente productivos, por no decir improductivos? Es evidente que no: si un signo no es material, no deja por ello de convertirse en mercancia, toda vez que se puede objetivar, puede circular, intercambiarse y ser vendido.


Que los críticos digan lo que quieran, pero no podrán negar que el arte sonoro ha llevado a la praxis musical muchas de las ideas subjetivas del artista y que lo anima una pasión altruista al servicio del arte sonoro y de su propia grandeza. El establecimiento de la justicia sonora es una obligación inmutable en el debe del artista…….