TOTEM OFF #006#: La palabra anarquía es vieja como el mundo. Deriva de dos voces del griego antiguo: αν (an) y αρξη (arjé), y significa, aproximadamente ausencia de autoridad o de gobierno. Pero, por haber reinado durante miles de años el prejuicio de que los hombres son incapaces de vivir sin la una o el otro, la palabra anarquía pasó a ser, en un sentido peyorativo, sinónimo de des- orden, de caos, de desorganización.
Daniel Guerin (El anarquismo)


AHHHHHH, MI ULTIMO TRABAJO “LA MUELTE QUE VIO MANUEL MACIA”. ESPERO GUSTE….. Al eltemu y al diva nos rapaseinbles, nua tienlasdosin ed nemara tastindis. Doto o dana es contenvier ne ese teen dobinacom euq se al elmute y al davi. Nos parainsebles. Numael ciama ol besa enib, on deepu logarne…, le al ah tovis. Taes zapie se le nisodo ed us sionvi ficasitame o taficasipe, moco es prerafie.


El Ser Necesario lo es también como Creador. El Principio de todo es una esencia necesaria, pero el Ser Necesario necesita de todo lo que existe a partir de El, pues de otro modo tendría una disposición que no existiría, y de este modo no sería necesario en todos sus aspectos. Si, por el contrario, una disposición nueva fuese colocada, no en su esencia, sino fuera de su esencia –como algunos suponen a la Voluntad–, entonces habría que preguntarse cómo la voluntad se originaría de la esencia. ¿Acaso existe algo por voluntad, por naturaleza o por cualquier otra causa no importa la que sea? Siempre que es colocada una cosa que comienza a ser después de no haber sido, o bien es colocada como nueva en la esencia del Ser Primero, o bien como no-nueva en su esencia; y al contrario, como algo separado de su esencia. Esto nos vuelve a llevar a lo que ya dijimos, pues si comienza en su esencia, El mismo es invariable. Es, por tanto, evidente que el Ser Necesario por sí es necesario bajo todos sus aspectos.

AVICENA (980–1037)


“Quien se propone la tranquilidad de espíritu tiene que ocuparse de muy pocos asuntos, tanto a título particular como en cuanto ciudadano; no debe emprender nada que supere sus fuerzas y su naturaleza; debe mantenerse alerta a fin de ignorar la fortuna, incluso cuando le es hostil y parece arrastrarle irresistiblemente; en fin, no debe ligarse más que a aquello que no supere sus fuerzas; la carga que soportan nuestras espaldas es mejor que sea poco pesada a que sea fácil de llevar”

DEMOCRITO DE ABDERA (460 A.C-370 A.C)